Con foco en la gobernanza territorial y la incidencia en políticas públicas, el proyecto inicia un nuevo ciclo de dos años orientado a transformar la evidencia científica en una herramienta clave para el desarrollo sostenible de la Macrozona Austral.
Desde 2018, con la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, Chile inició un proceso de descentralización que ha ido consolidando nuevas capacidades en los territorios. En ese contexto, en 2020 surge el Nodo Ciencia Austral, iniciativa que hoy, al comenzar una nueva etapa de ejecución, se posiciona como un articulador estratégico entre el mundo científico, el sector público y los actores territoriales de las regiones de Aysén y Magallanes.
De la planificación a la incidencia: ciencia al servicio del territorio
Tras una fase inicial centrada en el levantamiento de diagnósticos y el desarrollo de una Hoja de Ruta macrozonal, este nuevo ciclo marca un punto de inflexión: avanzar decididamente hacia la incidencia. El desafío ya no es solo identificar brechas, sino contribuir activamente a que la evidencia científica informe la toma de decisiones públicas.
En la práctica, esto implica fortalecer la pertinencia territorial de los instrumentos de ciencia, tecnología, conocimiento e innovación (CTCI), promoviendo su adaptación a las particularidades geográficas, sociales y productivas de la Macrozona Austral. La apuesta es clara: pasar de enfoques generalistas a soluciones construidas desde y para el territorio.
Uno de los ejes centrales de este periodo será el fortalecimiento de la relación con los Gobiernos Regionales, las SEREMIs de Ciencia y los Comités Regionales de CTCI, actores clave en la gobernanza del ecosistema. A través de herramientas como el Geoportal Ciencia Austral, el trabajo del Consejo Consultivo Macrozonal y la implementación de espacios participativos, el Nodo busca facilitar el acceso a información estratégica y apoyar procesos de decisión basados en evidencia.
Misiones orientadas a desafíos estratégicos del territorio
En coherencia con los lineamientos nacionales y las prioridades territoriales, esta etapa incorpora un enfoque de trabajo basado en misiones, orientado a abordar desafíos complejos que son críticos para el desarrollo de la Macrozona Austral.
Entre ellos, destacan la adaptación al cambio climático, la gestión sostenible de los recursos naturales y el fortalecimiento de capacidades para enfrentar escenarios de incertidumbre. Estos desafíos no solo tienen una dimensión ambiental, sino que inciden directamente en la productividad, la planificación territorial y la calidad de vida en el extremo austral del país.
Este enfoque permite articular actores diversos en torno a objetivos comunes, vinculando el conocimiento científico con necesidades concretas del territorio y fortaleciendo su incorporación en los procesos de toma de decisiones.
Una infraestructura para la decisión pública
El plan de trabajo contempla el desarrollo de un conjunto integrado de herramientas para apoyar la gestión y planificación regional. Entre ellas, se incluyen una “Caja de Herramientas” para la toma de decisiones, un inventario macrozonal de capacidades y equipamiento científico, y un sistema de indicadores que permita monitorear el desarrollo del ecosistema CTCI en el territorio.
Asimismo, se impulsarán acciones de divulgación y apropiación del conocimiento, con el objetivo de acercar la ciencia a la ciudadanía y fortalecer su valor en los procesos de desarrollo regional.
Articulación para un desarrollo con base en conocimiento
Más que la generación de estudios o reportes, el Nodo Ciencia Austral busca consolidar una red de colaboración estable entre universidades, servicios públicos, gobiernos regionales y organizaciones de la sociedad civil. El objetivo es avanzar hacia un modelo en que el conocimiento no solo se produzca en el territorio, sino que también se utilice de manera efectiva para fortalecer la toma de decisiones y promover un desarrollo sostenible.
En un contexto de crecientes desafíos globales y territoriales, fortalecer la gobernanza del conocimiento se vuelve una condición habilitante para el desarrollo. En esa tarea, el Nodo Ciencia Austral proyecta su rol como un puente entre la ciencia y la decisión pública en las regiones australes de Chile.


